Jeringas de protector gingival con las que se pueden rellenar puntos en férulas de blanqueamiento.
Puede utilizarse también como barrera gingival para proteger las encías durante los procesos de blanqueamiento en clínica.
Cuando se coloca un cordón en los cuellos y se polimeriza se crea una barrera física para evitar el contacto entre los blanqueadores y las encías.
El material se coloca en el modelo de escayola antes de adaptar el plástico.
Hay que colocar un poco de resina en las caras vestibulares de los dientes a blanquear, de esta forma al realizar la adaptación, en el lugar donde se colocó la resina, se forma un abultamiento, en el que quedará almacenado el gel blanqueador.
Colocar en la zona deseada y proceder a la fotopolimerización.